4 de noviembre de 2013

• EL CELO DEL DEMONIO • 2.7



Será escueto este testimonio,
como largo y ciego mi castigo.
No fue amor, ni despecho, ni 
odio, 
fue mi terco inolvidable olvido.

Este mal que bien, no es transitorio,
hoy puedo rubricarlo, lo afirmo.
Ama de llaves del monopolio,
del ser ausente de mi vacío.

Su labio flamenco y babilonio, 

arcos anulando el pensamiento
cabriolas con celo de demonio
y en su beso, yo, un ángel caído.


 Elgran Ausente. 

Texto retocado por Josetxu Errekerre, Calle Llagarto, primera 2017