31 de diciembre de 2017

• LA LEYENDA DE LA CARA DEL MORO • Tercer Capítulo

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Era Nuño buen cristiano
como bravo lucentino*,
plantó cara al beduino
en batalla espada en mano,
de todas salió sano.
Primogénito del Conde,
cabalga y pasa por donde
la presencia está prohibida,
bajo la pena de vida,
a todo aquel que la ronde.
          🌙        

Corría por la medina,
el zoco y los arrabales,
una noticia a raudales:
la princesa alicantina,
bella hermosura felina,
con el Sultán, se asegura,   
un noviazgo y se le augura
desposarla este verano
bajo el velo mahometano;
si el Wali ordena y factura.

Gozaba de dos jardines
en la alcazaba real:
uno con fuente central,
y otro de alberca y jazmines
que custodian dos mastines.
Cuando le agobia la cena
o el protocolo que ordena,
Zaira, rodeada de flores,
con noche hinchada de olores,
pasea lenta su pena.

Fue precisamente el día
en que Zaira y el Sultán,
celebra este con su afán,  
noviazgo en algarabía,  
cayó la noche y seguía. 
Zaira en su jardín privado
con su futuro estrenado,
una sombra le alarmó
¿quién vive? - preguntó -
Nuño, y no voy armado. 


Continuará...

Josetxu Erreke®Elgran Ausente.



🌙

Calle Llagarto, 30 de diciembre de 2017.




* Lucentino: el gentilicio de Leukum o Lucemtum, es lucentino/a . Nombres que la ciudad tuvo en las épocas Helena, Cartaginesa y Romana.